SANTA FE.- La ex esposa del juez Carlos Fraticelli fue hallada muerta ayer a la mañana en el baño de su casa de la ciudad santafesina de Rafaela, luego de quitarse la vida mediante la ingesta de un cóctel de drogas, según informaron fuentes policiales. Graciela Diesser se encontraba en libertad luego de haber estado más de seis años presa al igual que su ex marido por el crimen de su hija Natalia Fraticelli.

La mujer dejó escritas cuatro cartas, en una de las cuales detalló que decidió matarse porque "extrañaba" a su hija. Las misivas estaban prolijamente expuestas en el baño, según afirmó uno de los investigadores del caso que estuvo en el lugar.

"En una de las cartas decía que Natalia la visitaba todas las noches, que ella no aguantaba más lo que la extrañaba y que la determinación de matarse fue para encontrarse con ella", reprodujo la fuente.

Esa fue la única carta que el juez del caso, Carlos Stegmayer, decidió que se abriera porque tenía como destinatario al "Sr. juez", en alusión al magistrado que interviniera en la causa por su muerte. En cambio, los otros tres sobres encontrados no fueron abiertos porque estaban dirigidos al hijo de la mujer, Franco Fraticelli de 29 años; a su actual pareja, Daniel Aguilar de 47, y a otra persona que los pesquisas desconocen.

En ese sentido, el juez Stegmayer ordenó que las esquelas sean abiertas con el consentimiento de sus destinatarios durante una audiencia que posiblemente se realice hoy.

La muerte de Natalia

Natalia Fraticelli apareció muerta el 20 de mayo del 2000 en su habitación de la casa en la que vivía con sus padres. Los forenses determinaron que la adolescente presentaba síntomas de asfixia y desde el inicio se manejó como principal hipótesis que sus padres estaban relacionados con su muerte. Dos años después, Fraticelli y Diesser fueron condenados a prisión perpetua como coautores de homicidio doblemente calificado.

El caso tuvo un vuelco cuando llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y en 2006 el máximo tribunal nacional anuló la sentencia y ordenó que se dicte un nuevo fallo. Entonces, ambos obtuvieron la libertad condicional.

A fines del 2009 un nuevo fallo de la Cámara de Venado Tuerto los dejó absueltos de culpa y cargo, pero esa decisión fue apelada por el fiscal Fernando Iván Palmolelli, lo que llevó al caso a una nueva revisión, aún pendiente. (Télam)